Visita del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla


Visita del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, a la Ciudad Autónoma de Melilla

Ministerio del Interior

Melilla, 21/07/2014

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha visitado esta mañana las instalaciones del perímetro fronterizo de Melilla y del puesto de Beni-Enzar, así como las del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, en un recorrido en el que ha estado acompañado por el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani.

Posteriormente, el ministro del Interior se ha reunido con los mandos de la Jefatura Superior de Policía y de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, en la sede de la Delegación del Gobierno.

Finalmente, Jorge Fernández Díaz se ha trasladado al Palacio de la Asamblea para mantener una reunión de trabajo con el presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda; el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani; el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste, y el magistrado juez de vigilancia penitenciaria.

Guía Laboral – Actuaciones dirigidas a inmigrantes, solicitantes y beneficiarios de protección internacional, apatridia y protección temporal

37.3. Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI)

¿Qué son?

Los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta y Melilla son establecimientos de la Administración Pública, concebidos como dispositivos de primera acogida destinados a conceder servicios y prestaciones sociales básicas, al colectivo de inmigrantes y solicitantes de asilo que llegan a alguna de las Ciudades Autónomas.

La regulación de los centros de migraciones se encuentra en los artículos 264 a 266 del Real Decreto 557/2011, de 20 de abril.

  • CETI de Ceuta.
    • Inicia su funcionamiento en marzo del año 2000.
    • La capacidad de acogida del CETI es de 512 plazas, después de la ampliación de sus instalaciones producida en el verano del año 2004.
  • CETI de Melilla.
    • Inicia su funcionamiento en el año 1999.
    • La capacidad de acogida del CETI es de 480 plazas.

Beneficiarios

Personas inmigrantes y solicitantes de asilo.

Servicios y prestaciones

  • Servicio de Alojamiento y manutención.:
  • Servicio de Atención Social:
    Desarrolla el programa de control interno y seguimiento de módulos residenciales destinado a crear canales ágiles de comunicación entre los beneficiarios y los distintos servicios del Centro.

    • Participación de los usuarios en las actividades formativas y culturales.
    • Supervisión y ejecución de las actividades y programas diarios del Centro.
    • Control de entradas y salidas: protocolo de entrada y estancia.
    • Análisis de la situación individual del usuario, celebración de entrevistas a su efecto, elaboración de informes, determinación de los itinerarios idóneos para cada usuario, detección de problemática y derivación a los servicios adecuados, así como el seguimiento de los usuarios tanto en procesos externos como internos.
    • Información y asesoramiento general.
  • Servicio de atención psicológica:
    • Actuaciones de vigilancia de la salud mental de los residentes, así como a reducir el impacto emocional del fenómeno migratorio en los usuarios del servicio.
  • Servicio de atención sanitaria:
    • Reconocimientos médicos a la entrada en el Centro.
    • Seguimiento y vigilancia de la salud de los residentes.
    • Derivación al Servicio Sanitario Público.
  • Servicio de asesoramiento legal:
    • Asesoramiento jurídico de los residentes y no residentes, en relación a su situación jurídica, con especial atención a la asistencia, estudio y apoyo a las solicitudes de asilo presentadas por los usuarios del Servicio.
    • Selección y seguimiento de los casos de asilo y extranjería.
    • Entrevista a los usuarios y elaboración de informes y de las propuestas de derivación pertinentes.
    • Realización de charlas formativas con grupos de residentes sobre situación jurídica y documental.
    • Participación en los programas de formación, tareas y estudios propios de su especialidad.
    • Información y asesoramiento general.
  • Servicios de formación, ocio, y tiempo libre:
    • Clases de español.
    • Formación en materia de VIH y enfermedades de transmisión sexual.
    • Informática.
    • Biblioteca.
    • Actividades lúdicas y deportivas.

37.3.1. Subvenciones en las áreas de asilo y refugio, inmigrantes vulnerables y para la atención sociosanitaria en los centros de estancia temporal de inmigrantes de Ceuta y Melilla

Grupos destinatarios de las acciones.
  • Personas reconocidas como refugiados y apátridas.
  • Personas con estatuto reconocido de protección subsidiaria.
  • Solicitantes de asilo o de protección subsidiaria.
  • Personas acogidas a un régimen de protección temporal.
  • Personas que han sido o están siendo reasentadas.
  • Inmigrantes vulnerables.

Programas subvencionables

  • Programas que favorezcan la acogida e integración de las personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional, solicitantes y beneficiarias de la condición de apátrida, personas acogidas al régimen de protección temporal en España e inmigrantes vulnerables.
  • Programas que faciliten la asistencia socio-sanitaria en los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta y Melilla.

Beneficiarios, requisitos y criterios de valoración

Podrán solicitar las subvenciones:

  • Las entidades u organizaciones no gubernamentales que reúnan los siguientes requisitos:
    • Tener como fines institucionales primordiales la realización de actividades a favor de colectivos de personas inmigrantes, solicitantes y beneficiarios de protección internacional, apatridia y protección temporal.
    • Carecer de fines de lucro. A estos efectos, se considerarán también entidades sin fines de lucro a aquellas que desarrollen actividades de carácter comercial, siempre que los beneficios resultantes de las mismas se inviertan en su totalidad en el cumplimiento de sus fines institucionales no comerciales.
    • Disponer de la estructura y capacidad suficiente para garantizar el cumplimiento de los objetivos, acreditando la experiencia operativa necesaria para ello.
    • No haber reintegrado más del 40 por ciento de las ayudas y subvenciones recibidas en cualquiera de las últimas cinco convocatorias como resultado de un procedimiento de reintegro, con cargo al presupuesto de la Secretaría General de inmigración y Emigración, o de la anterior Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración.
    • Tener ámbito de actuación estatal, según su título constitutivo, excepto aquellas organizaciones cuyo ámbito territorial de actuación sea Ceuta y Melilla.
    • Deberán estar legalmente constituidas y debidamente inscritas en el correspondiente registro administrativo estatal.
  • Los Organismos Internacionales que tengan sede permanente en el Estado español y que además cumplan los cuatro primeros puntos del apartado anterior.
  • No tendrán consideración de beneficiarios:
    • Las entidades de derecho público, los partidos políticos, las sociedades civiles, los colegios profesionales y otras entidades con análogos fines específicos y naturaleza que los citados anteriormente, salvo que las resoluciones de convocatorias establezcan lo contrario en función del tipo de programas de que se trate.
    • Las entidades en las que concurra alguna de las circunstancias contenidas en los apartados 2 y 3 del artículo 13 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre.

Para la concesión de la subvención se valorarán los siguientes criterios:

  •  Implantación: Se valorará el ámbito territorial de las actuaciones y programas realizados por el solicitante, así como el número de socios y afiliados.
  • Antigüedad en la atención al colectivo: Se valorarán los años de experiencia del solicitante en la atención a los colectivos previstos, o bien, que esté constituido como asociación del propio colectivo mencionado.
  • Estructura y capacidad de gestión: Se valorará que la estructura del solicitante sea adecuada para gestionar las actividades previstas en los programas presentados, disponiendo de sistemas de evaluación y de calidad que contribuyan a la consecución de los objetivos previstos.
  • Auditoría externa: Se valorará que el solicitante someta su gestión a controles periódicos de auditoría externa.
  • Presupuesto y financiación: Se valorará el volumen del presupuesto del solicitante en el último año, su patrimonio, así como la financiación obtenida de otras instituciones y su capacidad para movilizar recursos de otros entes públicos y/o privados, primándose a las que tengan una capacidad de financiación privada de, al menos, el 10 por 100 de su presupuesto total de ingresos.
  • Participación social y voluntariado: Se valorará que el solicitante promueva la participación y movilización social y que cuente con un número relevante de voluntarios para el desarrollo de sus programas, priorizándose aquéllas que dispongan de un sistema de formación de los voluntarios y de incorporación de éstos a las actividades del solicitante.
  • Adecuación de recursos humanos: Se valorarán las líneas de actuación del solicitante en materia de gestión de los recursos humanos que se adscriben a los diferentes programas.
  • Cumplimiento de las obligaciones derivadas de las subvenciones recibidas del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, respecto a las subvenciones concedidas en anteriores convocatorias.

Presentación de solicitudes

  • Las solicitudes deben presentarse en la Dirección General de Migraciones, así como en los Registros y oficinas a que se refiere el artículo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.
  • El plazo de presentación de las solicitudes se fijará en la convocatoria y empezará a contar a partir del día siguiente a la publicación oficial de la convocatoria.
  • Cualquier información sobre esta convocatoria podrá solicitarse en la Subdirección General de Integración de los Inmigrantes, sita en la calle José Abascal, 39, 2ª planta, 28003 Madrid.

Importe de las subvenciones

El importe de la subvención será el coste total del programa dinalmente aprobedo, una vez deducido el porcentaje de financiación propia.

 

 

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La Guardia Civil debe intervenir en una pelea con arma blanca entre inmigrantes

Un subsahariano acogido en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla ha perdido parte de un dedo en una pelea con arma blanca con otro interno, en la que tuvo que intervenir la Guardia Civil para poner fin al altercado.

Fuentes policiales han informado  que los hechos ocurrieron el viernes por la noche en el CETI, cuando los dos inmigrantes se enzarzaron en una pelea por causas que se desconocen, en la que uno de ellos, de conocido carácter conflictivo, sacó un arma blanca.

Durante el enfrentamiento, el portador del arma consiguió alcanzar la mano derecha de su rival y le cortó parte del dedo índice, que perdió su tercera falange.

El herido, que intentó defenderse a bocados en la pelea, tuvo que ser trasladado a un centro sanitario para recibir asistencia.

Los muros del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla ya no dan para más. Después de que a primeras horas de este viernes 214 inmigrantes subsaharianos lograron saltar la valla que separa Marruecos de la ciudad autónoma, en el salto más masivo de los cinco que se han producido en los primeros meses de este año, el CETI alberga ya a 1.300 personas, casi el triple de su capacidad. Y no parece que la presión vaya a aflojar. En lo que va de año más de 4.000 inmigrantes han intentado el salto a Melilla. Casi 600 lo han logrado. El Ministerio del Interior va a enviar esta fin de semana a 18 guardias civiles antidisturbios para reforzar los efectivos de la ciudad autónoma, ya engrosados en número a finales del año pasado y primeros de este año.

El intento fue protagonizado por un grupo de más de 300 sin papeles y se produjo en torno a las 6.30 de la mañana en la zona de vallado simple de la frontera con Marruecos, en Arroyo de Beni-Enzar.

Mientras se producía este intento, según una nota de la Delegación del Gobierno, otro grupo intentó entrar a la carrera por el paso fronterizo terrestre, que estuvo cerrado durante media hora para cortarle el paso. Uno de los sin papeles se encaramó a la marquesina del control fronterizo y tuvo que ser rescatado por los bomberos. El resto de los subsaharianos que no pudieron cruzar a Melilla se alejaron unos 30 metros y volvieron a intentar el salto. Lo lograron 11.

Varios de los llegados a la ciudad autónoma precisaron asistencia sanitaria por cortes en pies y manos provocados por las cuchillas de la valla. Los propios inmigrantes afirmaron que proceden de Camerún y Guinea, en su mayor parte.

Tras entrar en la ciudad, se dirigieron al CETI entonando cánticos de victoria. Incluso llegaron a parar coches que circulaban por el lugar para solicitarles indicaciones a los conductores de cómo llegar al CETI.

El director del centro de inmigrantes, Carlos Montero, advirtió de que este se halla casi al triple de su capacidad: acoge a 1.300 personas y tiene plazas para 480. Montero anunció que hoy pediría refuerzos al Ejército y a Cruz Roja para ofrecer más comidas y montar más tiendas de campaña, incluso en el exterior de las instalaciones. Este viernes ya fueron trasladados varios internos a la Península para aliviar la presión.

Dos miembros de Cruz Roja atienden a un sin papeles en el CETI de Melilla. / antonio ruiz

La Delegación del Gobierno informó de que durante toda la madrugada se habían producido amagos de entrada en la ciudad. “Ha sido una intensa noche de vigilancia fronteriza, durante la que se detectaban grupos de varios centenares de inmigrantes que parecían aproximarse a la valla y luego desaparecían”, explicó en una nota de prensa.

En la misma comunicación, se hacía referencia a que el salto se había “caracterizado por el lanzamiento de todo tipo de objetos —piedras, palos y botellas— a los agentes de la Guardia Civil. Y se afirmaba que dos agentes habían resultado heridos: “Uno de ellos fue golpeado con un palo”. Un inmigrante fue detenido por esta presunta agresión. La Delegación del Gobierno también reveló que 30 inmigrantes necesitaron asistencia médica, procurada por el médico del (CETI). El Ministerio de Interior marroquí informó de 27 heridos: 13 gendarmes y 14 subsaharianos.

Abubaka se alejaba anoche despacio de las puertas del CETI. La cojera resultaba visible. Arrastró la pierna derecha hasta colocarse a unos 20 metros de la entrada, donde no corría el viento, y allí empezó a narrar cómo entró en España. “Finalmente”, dice, tras llevar año y tres meses en Marruecos. Este joven de 19 años, 1,80 de estatura y complexión atlética procedente de Mali saltó la valla —de ahí la herida en el pie, cuenta— por la mañana. “No recuerdo la hora. La cabeza me falla”, relata el chaval, vestido con una fina sudadera azul de la selección italiana, un pantalón de chándal y unos calcetines verdes sobre las chanclas. “Estoy cansado. No tengo fuerzas para hablar más”, añade. El miércoles se acostó en los bosques del país vecino y el viernes durmió en Melilla.

El trasiego de subsaharianos es constante en los alrededores del CETI. A las 19.30 una docena se agolpaban en la ventanilla del control y mostraban su documentación a los guardias. “Mucha, mucha, mucha gente dentro”, explica Assan Alí, de 22 años. Enfundado en una sudadera con capucha, cuenta que lleva en las instalaciones dos semanas, desde que saltara también la valla. Viene de Camerún, pasó un año y medio en Marruecos y ahora quiere alcanzar Madrid. “Allí tengo un hermano”, asegura.

Al joven lo observa a pocos metros Ibrahim Makasso. Él también desea dar el salto a la Península, pero sabe que no resulta fácil. “Es muy complicado. Yo estoy aquí desde hace seis meses”, apunta este maliense de 38 años. Su objetivo es Francia, donde viven dos de sus hermanos.

Como él, más de un millar de personas pasaron la noche en el saturado CITE, donde el Ejército ha desplegado tiendas de campaña. “Siempre las tienen preparadas, aunque ahora ha venido lo fuerte”, revela un trabajador del centro. Con la noche ya cerrada, el perímetro de las instalaciones lo iluminan las farolas. En su interior se observa cómo los subsaharianos matan las horas. Sentados en mesas conversan, cogen agua de un fregadero y hablan de fútbol. Abubaka entra dentro.

La anterior entrada masiva de inmigrantes se produjo el pasado lunes, cuando un centenar de subsaharianos consiguió acceder a la ciudad autónoma tras saltar la valla fronteriza. El Ministerio de Interior difundió un vídeo en el que se observaba a los inmigrantes lanzando piedras y también a un par de agentes del instituto armado tirándoselas a los subsaharianos.

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Un comentario en “Visita del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla

  1. Los muros del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla ya no dan para más. Después de que a primeras horas de este viernes 214 inmigrantes subsaharianos lograron saltar la valla que separa Marruecos de la ciudad autónoma, en el salto más masivo de los cinco que se han producido en los primeros meses de este año, el CETI alberga ya a 1.300 personas, casi el triple de su capacidad. Y no parece que la presión vaya a aflojar. En lo que va de año más de 4.000 inmigrantes han intentado el salto a Melilla. Casi 600 lo han logrado. El Ministerio del Interior va a enviar esta fin de semana a 18 guardias civiles antidisturbios para reforzar los efectivos de la ciudad autónoma, ya engrosados en número a finales del año pasado y primeros de este año.

    El intento fue protagonizado por un grupo de más de 300 sin papeles y se produjo en torno a las 6.30 de la mañana en la zona de vallado simple de la frontera con Marruecos, en Arroyo de Beni-Enzar.
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    Interior ordena no disparar pelotas a los inmigrantes en Ceuta y Melilla
    Un centenar de inmigrantes logra entrar en Melilla tras saltar la valla fronteriza

    Mientras se producía este intento, según una nota de la Delegación del Gobierno, otro grupo intentó entrar a la carrera por el paso fronterizo terrestre, que estuvo cerrado durante media hora para cortarle el paso. Uno de los sin papeles se encaramó a la marquesina del control fronterizo y tuvo que ser rescatado por los bomberos. El resto de los subsaharianos que no pudieron cruzar a Melilla se alejaron unos 30 metros y volvieron a intentar el salto. Lo lograron 11.

    Varios de los llegados a la ciudad autónoma precisaron asistencia sanitaria por cortes en pies y manos provocados por las cuchillas de la valla. Los propios inmigrantes afirmaron que proceden de Camerún y Guinea, en su mayor parte.

    Tras entrar en la ciudad, se dirigieron al CETI entonando cánticos de victoria. Incluso llegaron a parar coches que circulaban por el lugar para solicitarles indicaciones a los conductores de cómo llegar al CETI.

    El director del centro de inmigrantes, Carlos Montero, advirtió de que este se halla casi al triple de su capacidad: acoge a 1.300 personas y tiene plazas para 480. Montero anunció que hoy pediría refuerzos al Ejército y a Cruz Roja para ofrecer más comidas y montar más tiendas de campaña, incluso en el exterior de las instalaciones. Este viernes ya fueron trasladados varios internos a la Península para aliviar la presión.

    Dos miembros de Cruz Roja atienden a un sin papeles en el CETI de Melilla. / antonio ruiz

    La Delegación del Gobierno informó de que durante toda la madrugada se habían producido amagos de entrada en la ciudad. “Ha sido una intensa noche de vigilancia fronteriza, durante la que se detectaban grupos de varios centenares de inmigrantes que parecían aproximarse a la valla y luego desaparecían”, explicó en una nota de prensa.

    En la misma comunicación, se hacía referencia a que el salto se había “caracterizado por el lanzamiento de todo tipo de objetos —piedras, palos y botellas— a los agentes de la Guardia Civil. Y se afirmaba que dos agentes habían resultado heridos: “Uno de ellos fue golpeado con un palo”. Un inmigrante fue detenido por esta presunta agresión. La Delegación del Gobierno también reveló que 30 inmigrantes necesitaron asistencia médica, procurada por el médico del (CETI). El Ministerio de Interior marroquí informó de 27 heridos: 13 gendarmes y 14 subsaharianos.

    Abubaka se alejaba anoche despacio de las puertas del CETI. La cojera resultaba visible. Arrastró la pierna derecha hasta colocarse a unos 20 metros de la entrada, donde no corría el viento, y allí empezó a narrar cómo entró en España. “Finalmente”, dice, tras llevar año y tres meses en Marruecos. Este joven de 19 años, 1,80 de estatura y complexión atlética procedente de Mali saltó la valla —de ahí la herida en el pie, cuenta— por la mañana. “No recuerdo la hora. La cabeza me falla”, relata el chaval, vestido con una fina sudadera azul de la selección italiana, un pantalón de chándal y unos calcetines verdes sobre las chanclas. “Estoy cansado. No tengo fuerzas para hablar más”, añade. El miércoles se acostó en los bosques del país vecino y el viernes durmió en Melilla.

    El trasiego de subsaharianos es constante en los alrededores del CETI. A las 19.30 una docena se agolpaban en la ventanilla del control y mostraban su documentación a los guardias. “Mucha, mucha, mucha gente dentro”, explica Assan Alí, de 22 años. Enfundado en una sudadera con capucha, cuenta que lleva en las instalaciones dos semanas, desde que saltara también la valla. Viene de Camerún, pasó un año y medio en Marruecos y ahora quiere alcanzar Madrid. “Allí tengo un hermano”, asegura.

    Al joven lo observa a pocos metros Ibrahim Makasso. Él también desea dar el salto a la Península, pero sabe que no resulta fácil. “Es muy complicado. Yo estoy aquí desde hace seis meses”, apunta este maliense de 38 años. Su objetivo es Francia, donde viven dos de sus hermanos.

    Como él, más de un millar de personas pasaron la noche en el saturado CITE, donde el Ejército ha desplegado tiendas de campaña. “Siempre las tienen preparadas, aunque ahora ha venido lo fuerte”, revela un trabajador del centro. Con la noche ya cerrada, el perímetro de las instalaciones lo iluminan las farolas. En su interior se observa cómo los subsaharianos matan las horas. Sentados en mesas conversan, cogen agua de un fregadero y hablan de fútbol. Abubaka entra dentro.

    La anterior entrada masiva de inmigrantes se produjo el pasado lunes, cuando un centenar de subsaharianos consiguió acceder a la ciudad autónoma tras saltar la valla fronteriza. El Ministerio de Interior difundió un vídeo en el que se observaba a los inmigrantes lanzando piedras y también a un par de agentes del instituto armado tirándoselas a los subsaharianos.

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